Los infartos de miocardio y cerebrales son sucesos dramáticos, tanto desde el punto de vista personal como global. No sólo por ser la primera causa de muerte en el mundo, sino que su frecuencia está aumentando. Estas suponen un alto coste económico por su tratamiento —tecnológico y farmacológico, inaccesible en muchas regiones del mundo.

Desde el punto de vista epidemiológico, la importancia de la patología cardiovascular queda fuera de toda duda, mostrándose como la principal causa de mortalidad (Fig.1) tanto en países desarrollados como, de forma progresiva, en países menos desarrollados o con economías intermedias.

 

Motivos

(prevalencia en países menos desarrollados):

  • Alto consumo de hidratos de carbono (que llevan a la obesidad con sus consecuencias) por ser más económicos.
  • La conservación de los alimentos en sal (lo que conduce a la hipertensión)
  • Las empresas tabacaleras están afincándose en estos menos desarrollados

Además, globalmente, se predice que la prevalencia de enfermedad cardiovascular va a aumentar (Fig. 2) debido a la presente epidemia de obesidad y sus consecuencias, como la diabetes, alteraciones del colesterol (aumento del LDL y disminución del HDL) y la hipertensión.

tal mortalidad relacionada con la edad ha ido descendiendo en los últimos 25-30 años. Además un gran número de estudios sugieren que la reducción de los factores de riesgo y el tratamiento de la enfermedad, una vez se ha detectado, suponen entre un 40 y un 60% de dicho descenso. Pero, a menos que la incidencia de la enfermedad cardiovascular disminuya al mismo ritmo que la mortalidad, durante los próximos 20-30, años experimentaremos un aumento en su prevalencia, el cual es fácilmente predecible.

 

Paradoja

La prevalencia de la enfermedad cardiovascular continúa aumentando a pesar de la reducción de la mortalidad y los grandes avances en tecnología y tratamientos.

La solución a esta paradoja está clara: Promover la salud y prevenir la enfermedad cardiovascular.

La carga económica que el tratamiento de la enfermedad cardiovascular supone es enorme, por lo que la oportunidad económica que supone centrarnos en la prevención es cada vez más evidente en todos los estamentos.

EL COSTE DE LA ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR

En un informe realizado por Humana Inc. Se analizan los costes sanitarios generados por los individuos asintomáticos de alto riesgo, sin historia de enfermedad cardiovascular.

Algunos de estos individuos sufrieron ataques de corazón o accidentes cerebrovasculares y otros no.

El coste sanitario anual para los individuos que no tuvieron eventos de esta tipo comenzó en 3.500 dólares y aumento hasta 5.000 dólares en un periodo de tres años.

Para los individuos que tuvieron alguno de estos eventos, el coste inicial fue el mismo, pero se elevó hasta 20.000 dólares cuando experimentaron los eventos mencionados anteriormente.

Fig 1. Previsión de muertes por causa en países de renta alta, media y baja. 2004, 2015, 2030
R. Beaglehole et. al. Lancet 2008;372:1988.

 

Fig. 2. Incidence and prevalence of coronary illness in the United Kingdom, 1996-2005.
(Am J Med. 2011 Challenges and opportunities for cardiovascular disease prevention. Franco M, Cooper RS, Bilal U, Fuster V)

 

Esperanza de vida y mortalidad de enfermos coronarios en el Reino Unido, 1996-2005.
(Am J Med. 2011 Challenges and opportunities for cardiovascular disease prevention. Franco M, Cooper RS, Bilal U, Fuster V)

Conclusión

Los analistas coinciden que en los próximos cincuenta años será imposible cubrir el gasto que supone hacer frente a las patologías cardiovasculares, aplicando procedimientos de alta tecnología.

Estos mismos expertos aducen que la única forma de vencer esta epidemia es a través de la prevención y la promoción de la salud.

Aun así, el mayor problema sin resolver, es la gran proporción de población que está destinada a sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular y no son conscientes de este riesgo.

Carga económica, prevalencia y mortalidad en la enfermedad cardiovascular.
(Fuster V, Mearns BM. The CVD paradox: mortality vs. prevalence. Nat Rev Cardiol. 2009 Nov;6(11):669.)